dimarts, 27 de juliol de 2021

HISTORIAS DE CAFE DURANTE LA PANDEMIA

 RESUMEN DE LAS 3 HISTORIAS DE CAFÉ


Herramientas que nos hemos dado

 para no perder la cordura

Hemos dedicado desde el Memorial del Mental 3 encuentros dedicados a este tema. Lo hemos seguido haciéndolo presencialmente en la sede del Arxiu y con todas las medidas de seguridad necesarias.

Comunico que lo primero que me vino fue el cuadro del Grito de Edward Mounch del siglo 19 y así construyo el primer cartel 

Mas con algunas personas colaboradoras del Arxiu decidimos que en estos encuentros se trataba más de compartir reflexiones y emociones y, al mismo tiempo, acompañarnos valorando nuestro grupo social.

  • En cuanto a las herramientas que nos hemos dado para mantener la cordura, coincidimos en el contacto con las aficiones de siempre: lectura, música, televisión. Realizar gimnasia y algunas bailar, en casa o en el terrado. La cocina, el ordenador, jugar a cartas. También nuevos proyectos, escribir la propia historia, montar los álbumes de las fotos retrasadas.

Mas también aparece como otra etapa, el desánimo, el pararse, más ganas de dormir…
Ante este estado, la pesadez y tristeza del alma con la invasión de las malas noticias por televisión, nos ayuda la solidaridad, cosiendo mascarillas, llamando a personas que sabemos que están solas, el encuentro con los aplausos en los balcones.

Verbalizamos que para la mayoría, que ya somos mayores, no aparece el miedo a morir. Sí el de contagiar a las personas queridas que tenemos al lado.
Se tienen en cuenta otros acontecimientos trágicos por pandemias o por guerras. Mas también convive el vivir una película de terror.

  • De si hemos ganado algo de esta situación excepcional
Aunque cuesta descubrirlo, hablamos de descubrir más nuestro potencial o capacidades para hacer más llevadera la situación. Los hombres del grupo ponen énfasis en una mayor intimidad con la pareja, con lxs hijxs. Buscar y desarrollar nuevas motivaciones.
Aprender a contenerse.
Apreciar más la naturaleza, los animales, las flores, el silencio
Estar más en el presente, cada acto que hacemos más cargado de energía, como si fuera nuevo. Hacer las cosas mejor.
Para quienes llevaban muchas cosas en el exterior, el parar fue un descanso. Permitía entrar en contacto más con unx mismx.
Descubrir y pasear la ciudad sin la invasión del turismo.

  •  En el volver a la NORMALIDAD, ¿cómo creemos que será, tenemos ilusiones y esperanzas?

Hay un sentimiento bastante común de que las personas en sus actitudes cambiarán poco. Seguirá el egoísmo. Hace mucho daño el ver que, después de lo que estamos pasando, las personas se diviertan como si no existiera el contagio, no encuentren otras maneras de divertirse.
Ha crecido un poco más la relación entre lxs vecinxs.
En cuanto a la destrucción de nuestro planeta, no se entiende la existencia de empresas que lo perjudican, asentadas en el ganar mucho dinero y justificándose en que dan trabajo a muchas personas, con apoyo a veces por los gobiernos. De nuevo el egoísmo.
Se hace una critica a que hayamos construido una sociedad montada en la economía de los Servicios y el Turismo.
Se valora que a través de los medios de comunicación se haga más hincapié en las buenas prácticas medioambientales. Sí parece que ha crecido algo la conciencia de nuestra incidencia.
Mas, ahora que tanta importancia se da a los efectos nefastos de la pandemia, no se tiene en cuenta otro virus al cual estamos acostumbrándonos:  

la Violencia de los contenidos televisivos y de su manera de informar.

( es un tema en el que nos gustaría profundizar en las
próximas historias de café por su relación con la
Salud Mental)


Del resumen resalto:

  •  La vida hay que cogerla como viene
  •  El miedo no nos paralice
  •  Seguir acompañándonos de lo bello que hay en nosotrxs, en lxs demás y en la  naturaleza
  •  El universo es muy fuerte

Nos llama la atención que terminamos las Historias de Café conectando con las épocas de nuestra infancia, así como la de nuestros padres. Teníamos pocas cosas materiales , pero sabíamos adaptarnos y divertirnos.